«Sí merezco abundancia», decían una y otra vez los cuadernos en los que Karime Macías -esposa del recientemente capturado ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte- escribía «afirmaciones positivas».


Para quien no conozca el caso, al esposo de esta pseudo-practicante espiritual, se le investiga porhaber desviado millones y millones de pesos del erario público, con los que, entre otras cosas, adquirió diversas propiedades, como un rancho en Valle de Bravo.

En una bodega que contenía objetos de la familia Duarte, la policía encontró libretas de marca Mont Blanc (con valor aproximado de 100 dólares cada una), en las que Karime escribía «afirmaciones», enunciados que, a sugerencia corrientes de la metafísica y la superación personal,  se repiten de manera verbal o escrita para propiciar cualquier cambio o cosa que queramos lograr.


Al parecer, gran parte de la «espiritualidad» a la que podemos acceder en nuestros días, está tomada por ideas de la «Nueva Era», que difunden la noción de que la mente por sí sola, es capaz de crear todo lo que experimentamos en nuestra realidad, desde la riqueza, hasta la enfermedad.

Que la mente humana tenga capacidades creativas e influencia sobre la realidad (por supuesto que sí), no es el tema a discutir en este escrito, sino la terrible confusión que la manera de exponer estas nociones ha generado, no sólo en el público en general, sino lamentablemente, incluso en los instructores, autores y terapeutas de dichas corrientes.

Sabemos que la Divinidad lo ha creado todo, también creemos o sentimos algo como: Yo Soy uno con la Divinidad. Hasta aquí, vamos bien… el problema viene cuando partimos de la confusión básica: «Yo soy mi ego», porque  eso  hace que implícitamente pensemos algo como: «Dios es uno con mi ego». Aquí con la palabra «ego» nos referimos a la parte individualista, materialista, ignorante, consumista y -valga la redundancia- egoísta del ser. Y es que -siendo honesta y observadora- yo no he visto a muchas personas que al poner en acción el poder de su mente hayan pedido la desaparición del hambre en el mundo, la equidad social, ni el alivio para el sufrimiento de los más desfavorecidos.

Cuando planteo esto a mis amigos,  aquellos que han utilizado estas ideas con el único propósito de cumplir los deseos de su ego, apelan al libre albedrío (el que es pobre es pobre porque quiere o por pereza, por ejemplo) y con ello se deslindan de cualquier conexión con el sufrimiento de otros seres; es decir: Yo soy uno con Dios, pero no con los otros seres que también son uno con Dios… entonces, yo me pregunto: si tú eres uno con la Divinidad y la Divinidad es uno con todos los seres, ¿no eres tú también uno con todos los seres? y, si eres uno con ellos ¿por qué su bienestar no te interesa?

Karime Macías es un ejemplo de lo absurdo y groseramente desubicado que resulta pretender usar conceptos supuestamente «espirituales» con fines egocéntricos, pero, ¿es nuestra búsqueda o práctica espiritual más profunda, inteligente o ética que la suya?

Dice Ken Wilber con respecto a la manera en que algunas corrientes de la «Nueva Era» difunden sus ideas:

«En mi opinión, este tipo de creencias revisten las características inconfundibles de una visión mágica e infantil del mundo propia de los trastornos de la personalidad narcisista, entre los cuales se debe destacar la grandiosidad, la omnipotencia y el narcisismo.»

Entonces ¿debemos descartar la idea de que tenemos influencia sobre la construcción de la realidad? Mi respuesta es que esto no sería inteligente, en tanto que sí somos grandemente responsables de lo que sucede en nuestras vidas. Simplemente, lo que digo es que dicho conocimiento puede responder a comprensiones y aspiraciones que estén más allá del narcisismo y los deseos del ego.

Necesitamos comprender que la verdadera abundancia contempla el BIEN MAYOR, tanto de los otros seres humanos, como de todos los que habitan el planeta. Entonces, la verdadera abundancia es: TENER LO QUE NECESITO EN EL MOMENTO EN QUE LO NECESITO, pero nunca, tener más de lo que necesito, a costa de que los otros no tengan lo que necesitas. La VERDADERA ABUNDANCIA debe:

-responder a principios éticos
-responder a principios ecológicos y de sustentabilidad

SOMOS UNO, con todo y con todos, mientras que no lo comprendamos, las terribles diferencias en la calidad de vida de los seres que habitan este planeta seguirán aquejándonos.

La Tarea Terapéutica de esta semana consiste en:
Buscar entre tus posesiones 3 o más cosas que verdaderamente no necesites y dárselas a alguien que sí las necesite. Después responde a estas preguntas.
¿Qué efectos tuvo el ejercicio sobre tí?
¿Cómo se sintió desprenderte de algo?
¿Cómo se sintió dar?
¿qué aprendes del ejercicio?


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